jueves, 24 de febrero de 2011

He aquí, a través de mis frías manos, la ilusión de una sonrisa que dibujo con sangre; Los condenados, solo tenemos la muerte y los siglos... la soledad no cuenta nunca podrá abrazarte
mi gélido aliento percibiste, y luego
mi mortal abrazo sentiste,
como mi pétreo abrazo caíste
hasta que falleciste...